No creo que debiera justificar el título de esta entrada, ya que sólo con los videos que están a continuación se puede ver lo que digo; pero como tengo que decir algo, pues lo haré.
Ya cuando jugaba en Brasil, apuntaba maneras de estrella, en el PSV empezó a confirmarlas, para en 1 año en el Barça dejar a todo el mundo asombrado ante tal combinación de técnica, regate, velocidad, y remate. A todo esto además le sumó 37 goles en 39 partidos, algo al alcance de muy pocos.
Posteriormente, en el Inter de Milán siguió demostrando, todo lo que hizo en Barcelona, pero 2 graves lesiones consecutivas, parecían que iban a acabar con su estratosférica carrera. Sin embargo, Ronaldo -al que muchas veces se le ha acusado de sacrificarse poco- luchó y trabajó, hasta reaparecer y asombrar de nuevo en el último tramo del Calcio con el Inter, y sobre todo, con el grandísimo mundial que hizo con Brasil en Japón y Corea en 2002, en el que fue el máximo goleador.
Tras el mundial, recaló en las filas del Real Madrid -a mi pesar- y siguió demostrando todo su potencial a fuerza de goles de todas la maneras posibles. Despues de varios años en el club blanco, en el que hizo más de 20 goles por temporada con una facilidad pasmosa, su enfrentamiento con Capello, le llevó al Milan, donde empezó marcando goles, pero una grave lesión lo apartó de nuevo de los terrenos de juego, y ya todos lo dieron por perdido.
Pero Ronaldo, tras una larga y dura recuperación, ha vuelto de la mano del Corinthians; y lo está haciendo tapándole las bocas a todos los que lo dieron por acabado para el fútbol de primer nivel. Lo está haciendo marcando auténticos golazos como el que ha marcado este fin de semana contra el Santos.
Larga vida al Rey del fútbol.